Información del lipedema, causas y tratamiento

Con lipedema:

Liso, sin dolor, adecuada circulación y coloración uniforme
Irregular, con nódulos, doloroso a la presión, piel fría y tendencia a los hematomas

Sin lipedema:

Información del lipedema, causas y tratamiento

¿Qué es el lipedema?

El lipedema es una enfermedad progresiva que afecta mayoritariamente a mujeres y que se caracteriza por un acúmulo de grasa patológica predominantemente en miembros inferiores.

Estas células de grasa enfermas van acumulando agua y grasa aumentando de tamaño paulatinamente; en una primera fase las manifestaciones clínicas se limitan a la desproporción entre miembros inferiores y resto del cuerpo, poco a poco con el crecimiento de dichas células y el aumento de presión en los tejidos van apareciendo los síntomas (pesadez en piernas, dolor espontáneo y a la presión, tendencia a los hematomas, etc). En estadios avanzados puede  llegar a afectarse el sistema linfático por compresión si bien el lipedema es una entidad completamente distinta del linfedema.

Este acúmulo de grasa no responde adecuadamente a dieta o ejercicio lo que supone que las mujeres con lipedema mantengan en el tiempo la mencionada desproporción entre miembros inferiores y el resto del cuerpo; esta ausencia de pérdida de peso y volumen pese a los esfuerzos de la paciente frecuentemente se acompaña de sensaciones de incomprensión, impotencia y desesperanza.

Su causa es desconocida aunque se sabe que hay un marcado componente hereditario y hormonal. La primera aparición suele ocurrir coincidiendo con cambios hormonales, por ejemplo después del inicio de la pubertad, tras el embarazo o en la menopausia.

Si bien existen medidas conservadoras para tratar de frenar su avance, el tratamiento definitivo consiste en eliminar dichas células grasas enfermas mediante una técnica que preserve y cuide los vasos linfáticos.

Siga leyendo más abajo para saber más sobre esta patología.

Preguntas frecuentes sobre el lipedema

¿Cómo saber si tengo lipedema?

Desafortunadamente, el diagnóstico de “lipedema” generalmente tiene lugar con bastante retraso, ya que esta enfermedad aún es muy desconocida y en muchas ocasiones mal diagnosticada.  Frecuentemente esto significa años de padecer dolor y pesadez en miembros inferiores así como problemas anímicos asociados. Con el transcurso del tiempo, la paciente va notando que su cuerpo va cambiando y que algo no va bien.

En primer lugar aumenta el volumen alrededor de las caderas y los muslos, sin embargo como la cintura no suele verse afectada se mantiene la forma estrecha a dicho nivel en comparación con las extremidades. Posteriormente la desproporción cintura-cadera aumenta y la afectación se extiende a pantorrillas perdiéndose la forma normal de la extremidad sobre todo a nivel de tobillos y rodillas (“piernas en columna”), en muchos casos esta afectación también puede aparecer en brazos también respetando la mencionada desproporción con el tronco. A diferencia del linfedema (otra patología con la que a veces hay confusión) en el lipedema siempre existe una simetría en las dos piernas, no suele haber afectación de los pies y es rara la presencia de edema con fóvea. Aunque la paciente puede tener un alto nivel de sospecha de lipedema es fundamental confirmar este de diagnóstico con un especialista con experiencia para asegurar el diagnóstico correcto.

¿Qué tratamientos hay disponibles para el lipedema?

Los tratamientos conservadores tienen una efectividad limitada. Las medias de compresión, el ejercicio moderado (en especial gimnasia bajo el agua/aquagym), la terapia de masaje específica o la compresión neumática intermitente tienen un efecto parcial como alivio sintomático y están orientadas a frenar la progresión sin conseguir la reversión de la situación.

La mejor opción terapéutica es una técnica especial de liposucción. Con la llamada técnica WAL (water-jet assisted liposuction o la liposucción asistida con pulverización de agua), se logra eliminar las células grasas enfermas a la vez que se garantiza la protección necesaria de los tejidos circundantes, en particular de los vasos linfáticos. Con este tratamiento quirúrgico, se puede lograr una curación completa en la etapa I (estadios iniciales) y una muy marcada mejoría en sintomatología y en aspecto estético en estadios intermedios y avanzados.

¿Por qué no es válida cualquier técnica de liposucción?

La liposucción tradicional puede ser peligrosa en el tratamiento del lipedema. Esto se debe a que con la técnica convencional existe mucha probabilidad de dañar las estructuras linfáticas que se encuentran rodeadas por tejido adiposo enfermo pudiendo empeorar el cuadro clínico.

La técnica de elección en el tratamiento de lipedema es la liposucción asistida por pulverización de agua o Water-jet assisted liposuction (WAL). Esta técnica consigue eliminar las células adiposas con suma delicadeza minimizando el traumatismo en las estructuras vecinasFrente a otras técnicas de liposucción recientes como la liposucción tumescente, la liposucción WAL tiene como ventaja una mayor finura en el moldeado de la figura y una mayor definición en el detalle.
La liposucción WAL no destruye las estructuras anatómicas importantes, como los vasos sanguíneos, linfáticos o el tejido conectivo que mantiene la sujección y firmeza de las estructuras. Esto se logra mediante la pulverización de agua a través de la punta de la cánula, las células de grasa patológicas se enjuagan suavemente de su tejido conectivo.  Debido a que la técnica es más suave y cuidadosa con el tejido no graso, la inflamación postquirúrgica es menor y la recuperación es más rápida.

¿Cómo es el postoperatorio?

Ningún cirujano que sea profesional le puede garantizar una ausencia total de complicaciones y una recuperación sin apenas molestias en todos los casos. Dicho esto podemos afirmar que tras una liposucción WAL realizada por profesionales con experiencia en este campo se logra un alivio evidente de los síntomas, lo que va ligado a una importante mejoría en la calidad de vida. La frecuencia de complicaciones postoperatorias es baja y de producirse suelen ser de carácter leve (hematomas, acúmulo transitorio de líquido en la zona operada, etc). La paciente suele incorporarse a su vida cotidiana y laboral normal en unas 2 semanas.

Con la cirugía no sólo se consigue la reducción o la ausencia de dolor a largo plazo, sino también una mayor libertad de movimiento gracias a la reducción de peso. La mejoría estética en la apariencia física casi siempre se acompaña de una mejora del estado de ánimo que acompaña a esta enfermedad.

Los resultados en sintomatología y apariencia normalmente son obvios inmediatamente tras la operación si bien el proceso de recuperación progresiva hace que para objetivar los mejores resultados haya que esperar de 4 a 8 semanas. Para la recuperación total puede necesitar algunas semanas más en función del estadio (inicial/intermedio/avanzado) en el que se encontrara la enfermedad. El tratamiento es totalmente individualizado.

¿Qué es importante en la elección mi cirujano?

Primero y ante todo es necesario que su cirujano se tome el tiempo necesario para escuchar y resolver sus dudas y preocupaciones con respecto a la enfermedad así como darle una explicación detallada del tratamiento específico de su caso.

Es muy importante que el especialista que le vaya a tratar sea un cirujano titulado con especialidad vía MIR o título homologado ya que hoy en día han proliferado los “profesionales” que se autodenominan “cirujanos estéticos” pero que no cuentan con la preparación adecuada. Pregunte por un título oficial de especialista en cirugía.

Es clave destacar que la liposucción con técnica WAL no es sencilla de aprender y realizar y aunque un cirujano tenga experiencia en liposucción convencional esto no garantiza la seguridad en la realización de la técnica WAL. Sin la adecuada experiencia en esta técnica los resultados sintomáticos, funcionales y estéticos dejan mucho que desear y frecuentemente esto es motivo de nuevas reoperaciones correctivas. Es preciso confirmar que su cirujano cuenta con amplia experiencia en el tratamiento del lipedema y específicamente en la liposucción WAL. Actualmente sólo unos pocos especialistas en Europa (principalmente en Alemania) cuentan con la mencionada experiencia, pregúntele a su cirujano cifras concretas sobre su experiencia y dónde la ha obtenido y desconfíe de respuestas evasivas o imprecisas.

Los profesionales de Med-plast están superespecializados en el tratamiento de lipedema mediante liposucción WAL y esta experiencia es nuestro mejor aval en la obtención de resultados.

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